martes, 2 de abril de 2013

De la Educación 1.0 a la Educación 3.0

 Este cuadro sintetiza muy bien el cambio que estamos viviendo frente al uso de los medios digitales y la educación.
Aclarando algunos conceptos podemos decir que:
-La educación 1.0 la comparo con edad de piedra dentro de la prehistoria de la humanidad. Ambas son la "primera generación". En el caso de la educación 1.0  los estudiantes aprenden unidireccionalmente del profesor. Modelo cuestionado en la actualidad por la irrupción de las nuevas tecnologías pero no sé hasta que punto es cuestionable esta forma de enseñar.
-La educación 2.0 es la edad de piedra nueva. Nace cuando se descubre el uso de las nuevas tecnologías al servicio de la educación, un avance significativo en las nuevas tecnologías. Es lo que se conoce como web 2.0.
Para hacer una educación 2.0 debemos tener en cuenta que no significa hacer más de lo mismo pero con otras herramientas. La educación 2.0 incluye el uso de blogs, podcasts, marcadores sociales y tecnologías de participación relacionadas, pero las circunstancias en las que se usa la tecnología aún está demasiado incrustada en el entramado de la educación 1.0 (el peso de la tradición y de las estructuras educativas).
-La educación 3.0 vendría a ser el descubrimiento de los metales. Es algo muy reciente dentro del ámbito de las tecnologías y su uso. Tiene relación con la web semántica y con una información "inteligente" de acuerdo a nuestra búsqueda, con una educación personalizada e inteligencia artificial en los computadores.
Lo importante es que como docentes vayamos aprendiendo a dar un uso pedagógico a esta tecnología. Y no es porque nuestros estudiantes "nativos digitales" la conozcan más que nosotros sino que porque precisamente no la conocen en profundidad. Hacen un uso de entretenimiento pero no de aprendizaje y ahí está el rol del docente en guiarlos en su uso. Por lo visto, los docentes tenemos una labor educativa... para rato.

Las nuevas tecnologías en educación infantil


La educación está cambiando a la par que la sociedad. Las nuevas tecnologías son inevitablemente parte de nuestras aulas. Los alumnos necesitan en su formación básica la competencia que les permite moverse en una sociedad digital, interpretando formación e incluso participando de forma activa en los contenidos que se transmiten. Por esto debemos de formar a las nuevas generaciones y para ello es necesario previamente que los formadores adquieran la competencia digital, es decir, que estén previamente formados. Existen multitud de herramientas de autor que permiten crear a los docentes material interactivo, adaptando al nivel y personalizando cada actividad.
Este vídeo documenta está enfocado a los maestros, padres y madres y cualquier persona al cargo de la educación, mostrándoles posibilidades tecnológicas que les permiten perfeccionar su metodología, a través de software libre. Entre otras aplicaciones que se muestran se centra en el Jclic, por ser un programa fácil de utilizar y adecuado para crear actividades para Educación Infantil, mostrando un tutorial de instalación y algunos ejemplos de actividades que están disponibles en la biblioteca de Zona Clic.

Artículo "¿Por qué no impulsar la participación de los padres a través de las herramientas digitales?"

En la parte de Educación, como práctica tuvimos que realizar un artículo relacionado con las tics y la escuela, este le mandamos a la revista de la Facultad de Educación, EL RECREO y publicarían los que más les gustasen, afortunadamente el mío fue uno de ellos, aquí os le dejo para que le leáis y comparéis vuestras opiniones.

Reflexión de las TICS



Análisis de un anuncio de publicidad Infantil










Ley Moyano, Ley General de Educación de 1970 y LOGSE



Vídeo: La educación en la República, el Franquismo y la Democracia

Este me ha parecido muy buen vídeo ya que compara tres épocas claves que vivió España.
Aquí dejo un pequeño análisis comparativo:


LA EDUCACIÓN DE LA II REPÚBLICA ESPAÑOLA
Los primeros decretos o principios aprobados en la II Republica fueron:
  Bilingüismo: se defiende o reivindica desde Cataluña. Se expresará en un Decreto de 1931 en el que se reconoce la existencia de distintas lenguas. El Decreto dice, que en el caso catalán, la enseñanza se practicará en lengua materna hasta los 8 años en la escuela, bien castellano o bien catalán.
  Reorganización del Consejo de Instrucción Pública, cuyo presidente fue Miguel de Unamuno (rector).
  La enseñanza religiosa: este tema se plasmará publicando un decreto sobre congregaciones y confesiones religiosas. Éste, regula y suprime la obligatoriedad de la enseñanza de la religión, basándose en la libertad religiosa, libertad a la conciencia del niño y del maestro.
  Creación de las Misiones Pedagógicas. Supondría una continuación de la idea de la ILE llamada “la extensión universitaria” y el objetivo era extender la cultura general o modernización docente, la educación en aldeas, villas y lugares que lo necesiten, fundamentalmente en población rural y la educación ciudadana.
  La atención a la escuela primaria, ya que se pensaba que era la piedra angular de la educación. Se propusieron la construcción de 27.000 escuelas (el reto más importante) para escolarizar al millón de niños que no asistían a la escuela ya que en aquel momento no había. La creación se haría a través de un “Plan quinquenal”:
1ª año: 7.000 escuelas
2º año: 5.000 escuelas
3ª año: 5.000 escuelas
4º año. 5.000 escuelas
5º año. 5.000 escuelas
El problema fue que necesitaban financiación, cerca de 400 millones de pesetas a través de la deuda pública. Hay que darse cuenta de que en este momento hay una recensión económica (el crack del 29). Al final, no se construyeron las escuelas que se pensaban.
  Se intenta dotar de una ley educativa acorde con el pensamiento de la II Republica, y Lorenzo Luzuriaga fue quien elaboró el documento con los siguientes principios básicos:
La educación pública deber ser una función esencial del Estado. No obstante, puede delegar en la región, en el municipio… siempre que estas entidades justifiquen solvencia económica y cultural. Se acepta la existencia de la enseñanza privada siempre que no persiga fines políticos o partidistas
La educación pública debe ser laica. La escuela debe dar información sólo sobre la historia de las religiones como otra materia más, con especial referencia a la religión católica. Si los padres lo solicitasen, el Estado debería poner los medios oportunos para suministrar esta enseñanza religiosa, pero siempre fuera de la escuela.
La enseñanza deber ser gratuita, especialmente en la primaria. Para la Universidad se reservará un 25% de matrícula gratuita.
La educación debe tener un carácter activo y creador, también permanente, dando cursos de perfeccionamiento al profesorado.
La educación pública debe tener un carácter social, la escuela debe integrarse en la sociedad y por tanto, deberá de haber una mayor conexión entre los padres y la comunidad educativa.
Defienden la coeducación, es decir, la no separación de sexos o lo que es lo mismo, la educación mixta, donde los niños y niñas deben de formarse juntos conforme a un mismo programa, y esta idea sería aplicable a todos los grados de enseñanza.
·         La educación pública constituye un todo unitario, integrado por 3 niveles con comunicación entre ellos:
Primaria. Tendría 2 modalidades: voluntaria (4-6 años) y Básica (6-12 años)
Secundaria. Consistiría en 2 ciclos: prolongación de primaria (12-15 años) y preparación para cursos universitarios (15-18 años)
Superior o tramo universitario
El profesorado. Se necesita que el docente esté convencido del programa pedagógico para que éste no fracase, necesitándose por lo tanto, una concienciación y preparación adecuadas por parte de los maestros.

LA EDUCACIÓN DE LA ÉPOCA FRANQUISTA EN ESPAÑA
La Dictadura de Franco rechaza el ideario educativos de la II República y la única idea que predomina es que la educación debe ser católica y patriótica. Sin embargo, el régimen político que se impone en España a partir de la guerra civil no se preocupa de diseñar un sistema escolar distinto del preexistente. En los primeros años, la educación sólo interesa al Gobierno como vehículo transmisor de ideología, sin importarle en exceso su organización y estructura interna. Así, proliferan decretos y órdenes ministeriales con una sola idea fija: la educación debe ser católica y patriótica. Hay, por tanto, un rechazo frontal a la política educativa de la República.  En los primeros años de la postguerra, siendo Ministro de Educación Nacional Don Pedro Sáinz Rodríguez, se regula la Segunda Enseñanza: el 20 de septiembre de 1938 aparece Ley de la Reforma de la Segunda Enseñanza. En el preámbulo de la Ley (BOE del 23-9-38) se detallan las razones que llevan a comenzar la reforma educativa:
"Iniciase con la reforma de la parte más importante de la Enseñanza Media - el Bachillerato Universitario - porque el criterio que en ella se aplique ha de ser norma y módulo de toda la reforma, y porque una modificación profunda de este grado de Enseñanza es el instrumento más eficaz para, rápidamente, influir en la transformación de una Sociedad y en la formación intelectual y norma de sus futuras clases directoras."
Podría caracterizarse el sistema escolar de la posguerra por una serie de rasgos:
1          En primer lugar, se define una enseñanza confesional católica basada en tres premisas fundamentales: educación de acuerdo con la moral y dogma católicos, enseñanza obligatoria de la religión en todas las escuelas, y derecho de la Iglesia a la inspección de la enseñanza en todos los centros docentes.
2         Se observa igualmente una politización de la educación por medio de una orientación doctrinaria de todas las materias.
3         En tercer lugar, la educación va a ser considerada como un asunto cuya competencia corresponde a la sociedad, siendo misión del Estado únicamente la de coadyuvar a esta labor. Lógicamente, la Iglesia aparecerá como la única fuerza social capacitada y políticamente legitimada para asumir la función docente. Se establece así, la subsidiariedad del Estado en materia de educación. Significa que el Estado se desentiende de la tarea educativa y la deja plenamente en manos de la Iglesia.

 Como ya se puede ver, se produce una ruptura total con la época anterior, rechazándose todos los avances de la república en cuanto a renovación de los métodos pedagógicos y mejora del nivel intelectual de la enseñanza. Esta se va a ver influenciada totalmente por los valores ideológicos que defiende y promulga el Movimiento Nacional: la unidad de la Patria y la religión católica. Así, la preocupación en la enseñanza primaria residirá principalmente, en los contenidos religiosos, morales y patrióticos que impulsan el glorioso Movimiento Nacional, que, han de tener en la escuela primaria su más fiel expresión y desarrollo y en <la necesidad de restaurar en la escuela primaria la enseñanza de la religión, base indispensable del orden, vinculo firmísimo de la unidad y grandeza de nuestra patria>. Para ello, era necesaria la “depuración”, es decir, borrar toda idea en la sociedad contraria a la del Nuevo Estado. La cual no solo alcanzaría el estamento docente y a los propios alumnos, sino también a los libros de texto e, incluso, a las bibliotecas escolares. Un ejemplo de la depuración puede ser lo que les ocurrió a los alumnos que estaban cursando magisterio en el momento en que se iniciaba la guerra. Con el fin de evitar que siguieran o pudieran estar provistos de <<ideas liberales, disolutas, antipatrióticas o ateas>>, se establecía mediante la orden ministerial de 14 de julio de 1939, que para reanudar sus estudios los alumnos del plan de estudios republicano  debían presentar <al solicitar la matricula un informe de las autoridades militares, civiles y eclesiásticas que acrediten su buena conducta religiosa y patriótica>. También es importante la separación de sexos, debida a la prohibición de la coeducación. La iglesia se vuelve el árbitro de la educación del Nuevo Estado. Y, por último, se incrementan el elitismo y la discriminación en la enseñanza, manifestados principalmente por la existencia de un sistema educativo de «doble vía»: uno para las élites de bachillerato y otro para las clases más desfavorecidas.

LA EDUCACIÓN DE LA DEMOCRACIA EN ESPAÑA
La Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE) es la séptima reforma en profundidad del sistema educativo de la democracia.
Esta norma, cuyo anteproyecto tiene previsto aprobar hoy el Consejo de Ministros, apuesta por reforzar las asignaturas básicas (matemáticas, lengua, las ciencias y los idiomas),  reducir las optativas e implantar evaluaciones nacionales al final de cada etapa no universitaria.
Las sucesivas reformas que se han aprobado durante las últimas décadas han motivado que algunas de las leyes hayan tenido que convivir parcialmente, aunque la última, la Ley Orgánica de Educación (LOE) sí conllevó la derogación de tres importantes leyes anteriores: la LOCE, la LOGSE y la LOPEG, pero no de la LODE (Ley Orgánica del Derecho de la Educación, del año 1985), todavía vigente parcialmente.
Las principales leyes educativas que se han puesto en marcha desde 1970 han sido las siguientes:
Ley General de Educación (LGE):  Entró en vigor en agosto de 1970. Estableció la obligatoriedad y gratuidad de la educación básica hasta los 14 años e introdujo una nueva estructura de las enseñanzas, con la EGB (Enseñanza General Obligatoria), el BUP (Bachillerato Unificado Polivalente), el COU (Curso de Orientación Universitaria) y la FP (Formación Profesional).
Ley Orgánica del Estatuto de Centros Escolares (LOECE): Entró en vigor en junio de 1980 (Gobierno de UCD) y fue una ley de transición y la primera en materia de educación que se aprobó tras la Constitución de 1978. Introdujo un modelo democrático en la organización de los centros docentes y reguló la creación de órganos colegiados de gobierno con representación de todos los sectores de la comunidad educativa, entre ellas las asociaciones de padres de alumnos.
Ley Orgánica Reguladora del Derecho a la Educación (Lode): Fue aprobada en 1985 (Gobierno del PSOE). La ley mantuvo la estructura de las enseñanzas tal y como estaban reguladas en la Ley del 70 (con la EGB y el BUP), pero cambió el antiguo sistema de subvenciones a colegios privados por un nuevo sistema de conciertos, que obligaba a los centros a cumplir una serie de requisitos e imponía un baremo que les obligaba a admitir preferentemente a los niños que residían más cerca de cada colegio, a los de menores recursos económicos o a los que ya tenían hermanos en el centro. Además, contempló por primera vez el derecho de profesores, alumnos, padres y personal de administración y servicios a participar en la gestión y funcionamiento de los centros docentes sostenidos con fondos públicos, a través de los consejos escolares.
Ley Orgánica de Ordenación General del Sistema Educativo (LOGSE): Comenzó a aplicarse en el año 1992 (Gobierno del PSOE). Las principales novedades que introdujo fueron la escolaridad obligatoria hasta los dieciséis años, el descenso de 40 a 25 alumnos por clase y la enseñanza de asignaturas impartidas por profesores especializados (idiomas, música o educación física). La LOGSE dividió los ciclos académicos de los alumnos en Educación Infantil (0 a 6 años), Educación Primaria (6 a 12 años), Educación Secundaria Obligatoria -ESO- (de 12 a 16 años) y Bachillerato, ciclo no obligatorio que iba desde los 16 a los 18 años, mismo periodo en el que se puede cursar la Formación Profesional de grado medio.
Ley Orgánica de Participación, Evaluación y Gobierno de los Centros Docentes (Lopeg):Aprobada en noviembre de 1995 (Gobierno del PSOE). Otorgaba a los centros una mayor autonomía y obligaba a los colegios concertados a admitir a alumnos pertenecientes a minorías sociales. El director seguía siendo elegido por el Consejo Escolar y desempañaba el cargo durante cuatro años, en lugar de tres, y además esta legislación supuso un refuerzo de la función inspectora y permitió hasta el año 2000 la jubilación anticipada del profesorado a los 60 años.
Ley Orgánica de Calidad de la Educación (LOCE): Aprobada en diciembre de 2002 y en vigor desde 2003 (Gobierno del PP), aunque su aplicación fue interrumpida en 2004, tras el regreso del PSOE al Gobierno. La ley establecía diferentes itinerarios en la ESO y el Bachillerato, cambios de contenidos en la educación infantil, una prueba de reválida al final del bachillerato y la asignatura de religión evaluable y computable.
Ley Orgánica de la Educación (LOE): En vigor desde mayo de 2006 (Gobierno del PSOE), esta ley derogó la LOGSE, la LOPEG y la LOCE, pero convive con la LODE de 1985. El texto fue acompañado de una memoria económica de 7.033 millones de euros de gasto educativo adicional entre el Estado (60%) y las CCAA hasta 2010. Entre las novedades, la nueva ley incluye la asignatura de educación para la ciudadanía y mantiene la de religión como oferta obligada por los centros, pero optativa para los alumnos. Permite pasar de curso al superar todas las materias o con dos suspensos, como máximo. Además, se blindan las enseñanzas comunes que deben impartirse en todas las comunidades, y que deben ser de entre el 55 y el 65 por ciento según sean comunidades con lengua cooficial o no.